Trujillo fortalece la protección de Chan Chan: un legado vivo entre la modernidad y la historia
El Ministerio de Cultura implementa planes estratégicos para salvaguardar la capital del Reino Chimú, mientras la ciudad reafirma su identidad como Capital Nacional de la Marinera y cuna de la intelectualidad vanguardista.
Desarrollo: Trujillo, conocida como la «Ciudad de la Eterna Primavera» por su agradable clima, enfrenta hoy el desafío de equilibrar su crecimiento urbano con la preservación de su vasto patrimonio. El Complejo Arqueológico de Chan Chan, capital política y administrativa del reino Chimor y Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1986, se encuentra bajo un estricto Plan de Acción (2021-2031) para combatir amenazas como la expansión urbana descontrolada y los efectos del Fenómeno del Niño. Este esfuerzo busca no solo proteger la arquitectura de tierra más grande de la América precolombina, sino también fortalecer el uso social de este espacio que rinde culto al mar y a la Luna.
La identidad trujillana, sin embargo, no solo reside en sus muros de barro. La ciudad se consolida anualmente como la Capital Nacional de la Marinera, una danza que es producto del mestizaje hispano-indígena-africano y que fue declarada patrimonio nacional en 1986. Cada enero, el Concurso Nacional de Marinera atrae a miles de turistas, manteniendo viva una tradición que destaca por la galantería del varón y la picardía de la mujer, quien danza descalza como muestra de orgullo y destreza.

A este panorama se suma el legado de personajes ilustres como César Vallejo, quien forjó gran parte de su carrera literaria en la Universidad de Trujillo y como miembro del influyente «Grupo Norte». La conexión del poeta con la ciudad, junto con la arquitectura colonial de casonas como la Casa de la Emancipación o el Palacio Itúrregui, definen a Trujillo como un núcleo cultural activo donde el pasado Moche y Chimú dialoga constantemente con la modernidad.

